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miércoles, 14 de diciembre de 2011

Suplementos para la actividad muscular.


La chirimoya la venden en el puesto de los Montoya. También rima con olla. Y con claraboya. Y con Troya. Y con cebolla. Y con joya. Y con embrolla. Y además dicen que la chirimoya es estupenda para la..., la...¿Cómo era?, para la actividad muscular, y para no sé cuantas cosas más, porque hay un frutero que debería dejar su puesto de frutas y dedicarse a los mercados financieros. Cada temporada manda un mail, si estamos en época de arándanos, resulta que los arándanos son buenos para todo, si estamos en época de piña, la de cosas que nos arregla la piña. Ahora es tiempo de chirimoya, estupenda para la..., la..., ¿cómo era? La actividad muscular. Así que el frutero en cuestión manda a familiares y amigos un mail, contando las maravillas de la chirimoya, y éstos lo reenvían a compañeros de trabajo, amigos y familiares, y así, las bondades de la chirimoya recorren el mundo entero y llegan a mis ojos. Y ¿qué hace la menda? Pues comprar chirimoyas. Dicen que es un fruto que se remonta a los Andes peruanos y las montañas de Ecuador, y que crece de manera espontánea, lo cual no me extraña nada, porque no se quien tendría ganas, así sólo por su aspecto, de plantar semejante fruta. Vamos, que estoy yo perdida en los Andes de Perú, sola, muerta de hambre, después de cinco días de caminata, y veo las chirimoyas, y pensaría que son venenosas, es que ni me acerco. Dicen que los españoles las denominan el manjar blanco, estos españoles siempre con lo mismo, ya os he dicho que la chirimoya es buena para la..., la..., la actividad muscular, porque es rica en potasio, y en hidratos de carbono, así que viene de perlas para los partidos de tenis esos de 5 horas que jugamos los fines de semana.
Esta semana probé la chirimoya. Y eso que yo no tengo mucha..., mucha..., actividad muscular, pero compré dos, ala, lanzada que estaba a probar cosas nuevas. Venía en la fruta una pegatina que decía CHIRIMOYA, COSTA RICA.
Yo he enviado unas sugerencias a los productores en cuestión, que pongan pegatinas en las que diga "chirimoya, para cagar bicolor", porque hay cosas que no las avisan, y uno se da unos sustos que ni sé, y claro , con tanta fibra que tiene la frutita, se caga confeti ( ya estoy con mis temas escatológicos, a ver si me voy a especializar). Eso por no hablar de que mientras la comes pareces una ametralladora, escupiendo continuamente unas pepitas del tamaño de balas de verdad. Vamos, que no, que la chirimoya no ha triunfado conmigo, por muy buena que sea para la..., la..., ¿Cómo era? La actividad muscular. Yo paso de chirimoya y eso que dicen que quién come chirimoya, por la noche..., por la noche..., duerme como los ángeles.
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Y esto va dedicado a alguien que no necesita chirimoyas y que posiblemente sea la única persona capaz de ver el sentido real de la chirimoya, buena para la...
Y que sepas que no se admiten peticiones o empiezo a cobrar.

martes, 22 de noviembre de 2011

El trono




Cuando yo en mi casa digo que voy un ratito a sentarme en el trono, ya saben todos adonde voy. A cagar.
Sí, ya sé que esto suena fatal, vulgar y soez, colegios de niños bien y años de estudios para terminar hablando así. Podría decir que voy a evacuar el vientre pero no me sale, y lo de hacer deposiciones se lo dejamos a la enfermera en el centro de salud, aquí como que no.¿ Alguien se iba a creer que hablo así? No, seguro,y lo de hacer popo, tampoco me va mucho. Vale, reconozco que en voz alta no digo: ¡Me voy a cagar!, que tengo criaturas a las que educar (y no me pega nada, a pesar del post soy muy fina) pero si alguien piensa en ir al baño, la frase que le sale mentalmente es esa y no otra más entrada en modales.
Bueno, el caso es que es el único lugar de la casa donde uno es realmente el rey, donde va uno a hacer lo que le sale ( y no de las narices precisamente), donde puede estar uno un ratito tranquilo aunque los niños anden por ahí dando guerra o aunque sea la hora de cenar. Ese ratito te lo respetan.
Evidentemente esto no es algo que puedan apreciar los que no tienen niños, ellos hacen lo que quieren, siempre que quieren y en cualquier parte de la casa( espero que esto no lo hagan en cualquier parte). Tampoco sirve para los que tienen niños demasiado pequeños, porque normalmente suelen acompañarte al baño sea lo que sea que vayas a hacer, en esa etapa no tienes intimidad, y ese momento pasa a ser un poquito estresante:

-Pero hijo, que la escobilla no es el cepillo del pelo,¡hombre!

-¡Ven aquí, despégate esa compresa de la frente ahora mismo!

Bueno, una vez que pasan esa etapa, y que por fin entienden que hay cosas que uno tiene que hacer solo y que además las disfruta más de esa manera, entonces es cuando el inodoro pasa de ser un simple sanitario a convertirse en el trono real.

Entonces uno tiene que aprovechar esos momentos e ir preparado para disfrutarlo a tope . Que si me llevo el móvil y tuiteo un poquito, que no habrán salido twits brillantes de esos momentos del día, que si me llevo la tableta y escribo algo; el portátil ( confesad, alguno se ha llevado el portátil al trono seguro), la novela que está en la mesilla, el periódico... y si uno va con prisas y no le da tiempo a coger nada, y luego el tema le lleva más tiempo del previsto, pues termina leyendo la composición del champú y buscando si la hidratante tiene o no parabenes y polifenoles.

Cuando uno va así de preparado corre un riesgo. Esos momentos de paz que no puedes disfrutar en ningún otro rincón de la casa te hacen perder la noción del tiempo, te hacen perder el hambre y el recuerdo de que tienes una familia ahí fuera que te está esperando y cuando te quieres dar cuenta te llaman:

-¿Sigues ahí, verdad?, no habrás tirado de la cadena y caído accidentalmente al water ¿No? . Te estamos esperando para cenar.

-Ya voy ya, es que tenía obstrucción intestinal.

Mentira podrida. Estás gozándola leyendo los últimos twits de tu colegas
o escribiendo comentarios en tus bitácoras favoritas, y mientras los tuyos, con lágrimas en los ojos del hambre que están pasando.

Dejas el aparato, coges los 4 o 5 trozos de papel que ya te vienen marcados en el rollo, y esto según el gusto, que los hay que con tres se apañan, y más de uno estará sonriendo porque sé de buena tinta que manías al respecto hay unas cuantas: que si yo soy de 6 cuadradillos y de ahí no me apeo, que si yo me lo enrosco en la mano como una momia porque con ello doblado no sé limpiarme, que si el mío tiene que ser de triple capa y ultra suave que tengo la piel sensible, en fin, que tantas preferencias como colores. Pues resulta que cuando te vas a poner de pie no puedes, se te han quedado dormidas las piernas, te ves en el espejo, sin querer claro, que uno no está en ese momento pensando en mirar sus partes traseras, sólo porque está allí el espejito, que a quién se le ocurriría ponerlo justo en frente( es imposible concentrase si estas estreñido. A ver cómo te pones a hacer fuerza con el espejo en frente. Venga caras raras. Imposible.) y ves que tienes un circulo rojo que rodea todo tu culo y que te dice que llevas allí sentado ni se sabe. Cuando entras en la cocina lo haces casi cojeando, y tienes en el trasero una anestesia que ni a un caballo.

¡Jolines, para ser un trono mira que es incómodo!
Y yo unas veces sin inspiración y otras me inspira cada cosa que asusto.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Todo el mundo a reflexionar.


Reflexión: Acción y efecto de reflexionar.
Reflexionar: Considerar nueva o detenidamente algo.

¿Los candidatos también reflexionan?
¿Esta jornada es para valorar la otra opción y cambiar de idea?
¿Cuántas veces durante la jornada reflexiva?
¿Y si no estaba claro, cuál considero?
¿Y si ya lo tengo claro, sigo reflexionando?

¡¡¡Pues a mí nadie me pone deberes para el fin de semana!!!

Cuidado con el calentón de cabeza, reflexiones las justas.

Feliz fin de semana.